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Monsanto avanza en pos de privatizar uno de los más preciados bienes comunes de la humanidad

La Unión Europea ha permitido la entrada en los mercados europeos y en la cadena alimenticia de otro organismo transgénico, también conocidos como OMG (organismos modificados genéticamente). En este caso se trata de la soja transgénica denominada MON-89788-1 producida por Monsanto.

La Decisión de 4 de diciembre de 2008 de la Comisión europea, publicada el 11 de diciembre, ha dado permiso a Monsanto, la gigante corporación norteamericana que controla un 90% del mercado de transgénicos en el mundo, para comercializar su variedad de soja trangénica. No es la primera variedad que Monsanto logra introducir en Europa, el maíz transgénico MON863 ya fue aprobado como apto para el consumo humano, a pesar de existir dudas fundadas sobre sus efectos perniciosos.

En cuanto al etiquetado, la Decisión dice “A efectos de los requisitos de etiquetado específico [...] el «nombre del organismo» será «soja»“. Lo que significa que los consumidores no tenemos la posibilidad de elegir entre productos que contengan soja transgénica o no.

Siempre pensé que uno de los pilares de la economía de mercado era la libertad de elección. Pues bien, esta Decisión de la Comisión europea demuestra que la libertad de elección no es más que una de las muchas quimeras del sistema capitalista de mercado. En resumidas cuentas, esto viene a significar que los intereses corporativos y comerciales priman sobre el derecho del consumidor a estar informado sobre lo que consume. Todo ello apunta a que la UE ha dado un giro radical en cuanto a la postura que tomó en 2001 en relación al etiquetado de cualquier producto que contuviese OMG; en aquel entonces se decidió tener un etiquetado claro y que se pudiese localizar el origen de cualquier producto listo para consumir.

Ya se había dado permiso a la corporación europea Bayer Crop Science en la Decisión de 8 de septiembre de 2008 para que comercializase su soja transgénica. Solo se me ocurre que esta Decisión fue motivada por el deseo de la Unión europea de no quedarse atrás en el lucrativo mercado de transgénicos, con lo que se decidió dar luz verde a la comercialización de este OGM de una corporación europea para que esta tuviese cierta ventaja sobre la gigantesca Monsanto. De nuevo los derechos e intereses de los ciudadanos y consumidores se pasaron por alto.

Bien merece la pena tener conocimiento sobre alguna de las practicas de esta gigantesca corporación llamada Monsanto que dejan al descubierto la falsedad de sus pretensiones filantrópicas.

Para comenzar, Monsanto produce ciertos organismos que denomina Roundup ready. Roundup es un herbicida muy potente y destructivo que Monsanto produce y vende a nivel mundial. La tecnología roundup ready consiste en injertar moléculas del herbicida en el código genético de las plantas para que una vez plantadas y rociadas extensamente con el herbicida todo muera salvo la planta genéticamente modificada. Después, claro está, la planta entra dentro de la cadena alimenticia humana y los efectos sobre la salud humana son aun imprevisibles.

Monsanto también está implicada en el desarrollo de la llamada tecnología terminator, que consiste en la producción de semillas estériles con lo que agricultor que adquiera dichas semillas no tiene la posibilidad de guardar las semillas de la cosecha con el propósito de una futura siembra. En otras palabras, esta tecnología crea una dependencia absoluta del agricultor y además crea el riesgo de infección a otras especies vegetales a través de la polinización y volverlas también estériles.

La hormona rBGH, también llamada la hormona del crecimiento bovina, es inyectada en las vacas para que produzcan más cantidad de leche, aunque existen problemas derivados de su uso. El más común de entre ellos es la mastitis, que consiste en infecciones en las ubres, lo que genera cantidades excesivas de pus en la leche. También se incrementa el riesgo de infertilidad, de agotamiento, de salud deficiente y otros 20 efectos secundarios adversos. Un aumento de infecciones de ubres eleva el uso de antibióticos en las vacas. Estos antibióticos y sus residuos se filtran en la leche y pueden causar reacciones alérgicas en algunos individuos sensibles y contribuir al crecimiento de la resistencia antibiótica de las bacterias. Estados Unidos es uno de los pocos países donde todavía se permite el uso de la rBGH. La Unión Europea prohibió la rBGH al igual que Australia, Nueva Zelanda y Canadá, sobre todo por los efectos adversos en la salud de las vacas aunque también con respecto a los efectos a largo plazo sobre la salud humana.

El agente naranja fue otra de las atrocidades en las que Monsanto se ha visto involucrada. Consistía en una mezcla de dos herbicidas hormonales. Fue usado como defoliante por el ejército estadounidense en la Guerra de Vietnam, y su uso dejó terribles secuelas en la población y medioambiente de aquel país y en los propios soldados estadounidenses. Las secuelas se notan principalmente en los descendientes de los sujetos expuestos, que tienen grandes probabilidades de sufrir malformaciones. Las demandas de las 4.000.000 de víctimas vietnamitas del agente naranja presentadas por la Asociación Vietnamita de Víctimas del Agente Naranja han sido rechazadas por la justicia norteamericana. Sin embargo se acordó indemnizar a los soldados americanos que se vieron afectados.

Los posibles efectos perniciosos de los OMG en la salud humana es solo uno de los aspectos negativos de esta problemática. Existe también el gran riesgo de que cada vez más formas de vida sean patentadas y privatizadas, pudiendo poner fin a uno de los principios más importantes de todo el período de la historia de la civilización humana que abarca desde los comienzos de la revolución neolítica, hace unos 9000 años, hasta nuestros días. Es decir, la calidad de bien común a toda la humanidad de los organismos utilizados para nuestra alimentación.

La revolución neolítica implicó el primer periodo de cambios radicales como la agricultura, la domesticación de animales y la invención de la alfarería entre otros. Durante el periodo neolítico se dio la primera revolución que transformó la economía humana: el control del ser humano sobre su propio abastecimiento de alimentos. Los humanos comenzaron a sembrar, a cultivar y a mejorar por selección algunas hierbas, raíces y arbustos comestibles
(sepiensa.org.mx).


Esta ha sido la forma en que desde entonces los seres humanos han logrado la modificación genética de muchos organismos. El proceso también se puede interpretar como una
evolución dirigida por el hombre que altera los genes de organismos domésticos y/o cultivados y favorece características heredables de las especies según las preferencias humanas. El resultado ha sido un aumento exponencial de la población humana y de la variabilidad genética.

Pues bien, de seguir extendiéndose el control de Monsanto sobre la propiedad de organismos, su calidad como bienes comunes de la humanidad desaparecería y pasarían a pertenecer únicamente y exclusivamente a la susodicha corporación, lo que equivale a una privatización de la vida.

Igualmente existe el problema del monopolio y del poder de influencia, ya que Monsanto controla alrededor de un 90% de todos los OMG que se producen a nivel mundial. De nuevo uno se pregunta si las críticas que se lanzaban contra el modelo socialista, y en concreto en contra del monopolio que ejercía el Estado, no era más que una cuestión de formas; en realidad el problema no eran los monopolios, sino su calidad de monopolios públicos, los monopolios privados no parecen enfurecer tanto a nuestros políticos.

Para hacerse una mejor idea de toda la problemática que rodea la implantación y comercialización de transgénicos, incluyo una serie de vínculos seguidamente que nos ayudarán a informarnos y a tomar posición en este debate tan importante sobre la privatización de bienes comunes de la humanidad y sus consecuencias para la salud del planeta en su conjunto.

Le monde selon Monsanto (en francés con subtitulo en español). Recomiendo ardientemente este reportaje de la periodista francesa Marie Monique Robin.

El documental The future of food, El futuro de la comida en español, es muy esclarecedor y también merece la pena ser visto.

También se puede leer sobre Monsanto y los OMG en Wikipedia (en español, y en inglés).

Greenpeace tiene numerosos artículos sobre Monsanto.

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El Relojero Ciego

Sigo bastante enganchado con Richard Dawkins se podría decir. Acabo de terminar otro libro suyo llamado The Blind Watchmaker y aun siguen retumbado en mi mente algunos de sus profundos y poderosos pasajes, sus argumentos evolucionistas, así como el uso magistral que hace de la metáfora. Demoledor, apasionante, intenso, revelador, todos estos adjetivos y alguno que otro se pueden aplicar a esta obra de Dawkins que a veces, al terminar un capítulo, lo hace sentir a uno como si se hubiese hecho el equivalente en esfuerzo mental de correr una media maratón. Se siente a veces una especie de calentamiento cerebral que te hace sentir como si estuvieras en buena “forma mental”. Cierto es que dado mi escaso conocimiento en áreas como la biología, la física, las matemáticas o la programación informática, el esfuerzo es seguramente mayor que para alguien menos profano que yo, aunque estoy casi seguro que para cualquiera supondría un ejercicio intelectual considerable. Lo cierto es que mí en particular me ha hecho remover bastante y aumentar ciertas áreas de conocimiento que tenía ciertamente algo anquilosadas.

El título del libro hace referencia al argumento del teólogo inglés del siglo XVIII William Paley sobre la supuesta imposibilidad de la existencia de seres complejos sin que exista detrás la mano creadora de un ser superior. Paley escribió su famosa tesis en una obra titulada “Teología Natural” y lo hizo antes de que Darwin entrase en escena, lo cual le otorga cierto valor según Dawkins, ya que Paley parece compartir con ambos la admiración y casi el sobrecogimiento con respecto a la abrumadora y bella complejidad que nos muestra la naturaleza. La mano creadora del reloj y de todas los seres y cosas complejas en la tierra son, según Paley y los creacionistas, obra del supremo creador de todas las cosas. Sin embargo está más que demostrado hasta el momento, gracias a Darwin y sus sucesores, que la selección natural es el verdadero relojero, y como dice Dawkins, es ciego, inconsciente, no tiene previsión alguna, y es la única explicación sobre la existencia del aparente propósito que presentan las muy complejas y diferentes formas de vida de nuestro planeta.

Hay algo en los argumentos de Dawkins que me llama poderosamente la atención, y es el continuo paralelismo que hace entre las tecnologías de la información (en particular en lo que concierne al almacenamiento de datos) y la transmisión de información genética que los seres vivos utilizamos en el proceso de reproducción. También utiliza bastantes analogías similares en cuanto al funcionamiento de nuestros sentidos, nuestro cerebro y sistema nervioso. No es que Dawkins equipare ambos fenómenos en nivel de complejidad, obviamente nuestro sistema de almacenamiento y transmisión de información es muchísimo más complejo, pero el principio parece ser el mismo. Sus experiencias con modelos basados en programas informáticos parecen haber ayudado a Dawkins a apreciar mejor el papel central de la herencia genética como la clave del proceso evolutivo. El libro fue escrito en 1986 y es curiosos ver el uso que hace de términos como floppy disk, y como utiliza analogías con su ordenador de 64 Kilobytes; desde luego ha llovido mucho desde entonces y las tecnologías de la información han “evolucionado” enormemente.

Hacia el final del libro Dawkins hace frente a la famosa disyuntiva evolución/creación. Bastantes de los argumentos que utiliza son los que posteriormente utilizó en “The God Delusion”, aunque de una manera algo más diluida ya que ese libro no se centra en la temática de la selección natural y la evolución. Me gusta mucho como matiza la cuestión de cómo explicar las formas complejas de vida que hoy existen. Queda bastante claro que la única explicación plausible a esa complejidad es el lento cambio acumulativo que ha producido la selección natural y la mutante transmisión de información genética. Pero la cosa no está tan clara en cuanto a las originarias y extremadamente simples formas de vida que produjeron la vida compleja que hoy vemos. ¿Como pudo producirse el cambio de formas simples de vida a formas auto replicantes (gracias al ADN) con la capacidad de mutar y adaptarse a su entorno? Esta es una pregunta fundamental que Dawkins afronta sin complejos y responde brillantemente, aunque a veces cuesta sudores seguirlo. Los conceptos importantes sin embargo se entienden bien, los matices y ciertas teorías son más duras de asimilar completamente para alguien ajeno a estos campos de la ciencia. Al final se siente uno como si hubiese hecho una maratón mental, y como dijo un crítico, más vale ponerse las zapatillas de deporte mentales porque Dawkins, a pesar de su capacidad y claridad argumental, no ofrece lectura masticadita a sus lectores.

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